Cómo reducir los impuestos que pagas

Asegúrate de tener suficientes fondos para sobrevivir y salir adelante. Una manera de lograrlo es reduciendo tus impuestos a pagar.

Asegúrate de tener suficientes fondos para sobrevivir y salir adelante. Una manera de lograrlo es reduciendo tus impuestos por pagar. Solo necesitas un poco de preparación, algunos buenos hábitos y la asesoría de un especialista calificado en cuestiones de impuestos.

Utiliza estos consejos para dar a tu empresa la ventaja de contar con más fondos.

Reducción del pago de impuestos de tu empresa

Si hay algo que probablemente no te gustará del hecho de estar en los negocios serán los impuestos que tienes que pagar como propietario de una empresa. Por ese motivo, seguramente querrás aprovechar toda estrategia legal disponible para ayudarte a reducir los impuestos que tengas que pagar.

Estas son algunas formas sencillas que te ayudarán a preparar tu declaración fiscal durante el año:

1. Conserva todos tus recibos

No eres tú quien determinará cuáles son las deducciones admisibles. Simplemente conserva tus recibos y deja que los revise un experto al final del año cuando tengas que preparar tu documentación fiscal.

Confía en tu contador, pues él sabrá si un recibo de viaje, de comida con algún cliente, de compra de ropa o una suscripción a una revista, es un gasto admisible para la deducción de impuestos. No obstante, ellos no pueden ayudarte si no tienes los recibos. Conserva todo comprobante y déjalo en manos del especialista.

2. Anota los gastos que correspondan a los recibos que conservas

Ten por costumbre anotar los datos de tus recibos a medida que lleguen. Llevar un registro facilitará la teneduría de los libros y la contabilidad.

3. Crear un sistema de archivos

Esos pequeños pedazos de papel generalmente terminan guardados en todas partes, en las billeteras, bolsos, maletas, cajas de zapatos, etc.

Crea un sencillo sistema de archivos que funcione para ti, y utilízalo. Cuando llegue el momento de preparar los impuestos, estos pasos te ayudarán a ahorrar tiempo y dolores de cabeza.

4. Separa tus finanzas personales de las de tu empresa

Si recién estás empezando tu empresa o trabajas desde tu casa, puedes estar tentado a pagar tus gastos diarios con tu tarjeta de crédito personal. Si lo haces, esto puede complicar tus posibles deducciones fiscales.

Trata de mantener separadas tus finanzas personales y las de tu empresa. Considera la posibilidad de adquirir una tarjeta de crédito empresarial con el nombre de tu empresa y abre una cuenta bancaria separada para tu empresa.

5. Pagar a tiempo los impuestos y los pagos fraccionados

Haces todas las cosas necesarias con el fin de reducir los impuestos que tienes que pagar y ahorrar más dinero para tu empresa.

De este modo, cuando los pagos fraccionados estén por vencer, debes pagar a tiempo para evitar penalidades y cargos por intereses sobre los últimos montos por pagar.

6. Contrata los servicios de un contador

Para aprovechar toda deducción posible de los gastos relacionados con tu empresa, es una buena idea contratar los servicios de un contador.

Puedes encontrar a un contador mediante referencias proporcionadas por los propietarios de otras empresas. Verifica las referencias, calificaciones y áreas de especialización. ¿Esos referidos tienen experiencia trabajando con pequeñas empresas? ¿Te sientes en confianza con ellos? ¿Te dan la impresión de que entienden los desafíos y oportunidades que se presentan para tu empresa y el sector?

7. Utiliza las deducciones

¿Estas aprovechando todas las deducciones fiscales disponibles para las pequeñas empresas? Si vas a presentar tu declaración de impuestos, estos son algunos gastos que puedes considerar, incluso para el próximo año:

  • Cuotas de asociación y membresías
  • Suscripciones periódicas a revistas y publicaciones relacionadas con tu empresa
  • Costos de interés sobre préstamos empresariales
  • Seguros de empresa sobre el contenido, maquinaria, equipos, etc.
  • Artículos de oficina utilizados para proporcionar productos y servicios
  • Gastos de vehículo (si se utilizan para la empresa) como combustible, seguros y mantenimiento
  • Gastos de viaje con el fin de obtener ingresos para la empresa
  • Gastos por servicios jurídicos y contables

Estas son solo algunas de las deducciones a las que puedes ser admisible. Si trabajas de casa, también puedes deducir una parte de los gastos relativos a tu residencia, como servicios públicos, mantenimiento y seguros.

Es importante recordar que tu contador puede ayudarte a verificar si estás aprovechando todas las deducciones de gastos de la empresa posibles.

(Descargo de responsabilidad: Este artículo es solo para fines informativos. Se recomienda que consultes siempre con un especialista calificado en impuestos sobre cualquier situación particular relativa a tus asuntos fiscales.)