Crear una estrategia de crecimiento a largo plazo

La creación de una estrategia a largo plazo te ayudará a aprovechar cualquier oportunidad hoy y en el futuro.

Si el crecimiento del negocio no es tu máxima prioridad, te estás quedando a la zaga. Según los indicadores económicos más recientes, las empresas han dejado ya bien atrás esa fase de recorte de gastos de la recesión de 2009 y ahora concentran sus esfuerzos en el crecimiento, invirtiendo por ejemplo en la adquisición y modernización de equipos. Mientras tanto, el empleo se ha recuperado también y ha regresado a los niveles anteriores a la recesión.

Ahora bien, si aún no has decidido exactamente hacia dónde quieres dirigir tu negocio, la creación de una estrategia a largo plazo te ayudará a aprovechar cualquier oportunidad hoy y en el futuro.

Metas

El primer paso es definir tus metas de crecimiento. ¿Quieres que aumenten tus ingresos? ¿Quieres ampliar tus operaciones a nuevos mercados o desarrollar nuevos productos y servicios? ¿Quieres incrementar el valor de tu negocio? Recuerda: para que sean eficaces, las metas deben apuntar a una dirección específica.

Investigación

Después de definir las metas, recopila la información necesaria para alcanzarlas. Averigua quiénes son tus clientes y qué esperan de ti. Estudia lo que hacen tus competidores y cómo les va. Documéntate sobre tu sector de actividad y sus tendencias para los próximos años. Obtendrás esta información de diversas y numerosas fuentes: tus clientes, asesores profesionales y mentores, publicaciones especializadas e indicadores económicos.

Oportunidades

En tu investigación puedes identificar muchas oportunidades de crecimiento. Pero, ¿tienes los recursos (competencias, personal, instalaciones de producción, ventas, mercadeo, financiamiento, etc.) para poder aprovecharlas? Analiza cada oportunidad y delimita tu lista a unas pocas que sean alcanzables y ofrezcan el mejor potencial de crecimiento.

Plan

Después de definir las oportunidades de crecimiento que deseas explotar, usa los datos de la investigación para planificar y proyectar el crecimiento trimestre por trimestre. Planifica las inversiones para asegurarte de contar con los recursos necesarios cuando los necesites, como el financiamiento, los equipos o el espacio de producción. Establece indicadores de éxito para medir tu avance y prepárate para ajustar las metas y estrategias de crecimiento según sea necesario.